domingo, 20 de mayo de 2012

QUE VIENE EL LOBO


QUE VIENE EL LOBO


      El lobo siempre viene a llenarse los columelares con nuestra sangre; luego, para ocultarlo todo, se inventa otra “Leyenda Negra”
      Cuando se tiene tan grande miedo y este miedo no se puede controlar, las personas se vuelven tan, tremendamente, cobardes que pueden llegar a cometer actos, aparentemente, heroicos.
      A los pepeístas del P.P. no les preocupa que los asesinos estén en sus casas –si les preocupara…-, no les preocupa que el I.P.C. esté más o menos alto, que continúen las colas –menos- en la Seguridad Social, que haya fallecido la soldado española Idoia Rodríguez en Afganistán, que en lo que va de año hayan muerto dieciséis mujeres víctimas de la violencia marital, que…, no les preocupa porque todo esto es España; lo único que les preocupa es volver a perder las elecciones (su tremendo miedo, su pánico cerval) porque eso les impediría seguir cohechando nuestro suelo: Marbella, Telde, Mogán, Palma de Mallorca, Caso Eólico en Gran Canaria, etc.; y para evitarlo llegan a cometer actos de tan soberana hipocresía sanedrítica (su aparente valentía) como el plato único con el que cada día intoxican a los que incautos lo prueban: ahora se llama De Juana Chaos.
      El día en el que el fundamentalismo islámico se cebó, cobardemente, entre nosotros, gracias a la valentía aznárica de ir a las Azores a oliscar los “eructos” de lo peor de la espalda de Bush; los sanedritas del Partido Popular no tuvieron reparos en culpar a E.T.A. –siento repugnancia, auténtico asco, al escribir estas siglas- porque eso les “garantizaba” el éxito electoral del día 14-03-2004; después de ese luctuoso día once del mismo mes y año, que en honor a la eficacia y sentido de la responsabilidad de las F.S.E. estimo que conocían. ¡Qué falta de escrúpulos.
      ¡Qué sería de estos pepeístas si no existiera E.T.A.! ¿De qué hablarían?
      El heroísmo aznárico no escondió su desvergüenza al liberar, en iguales condiciones, cediendo a las inconfesables exigencias de los terroristas etarras, a Miguel Sarasqueta, condenado por asesinar a tres policías; Sabino Álava García; Esteban Nieto, condenado por haber matado a veintiún españoles; Patricio Goyeneche; Santiago Díaz Uriarte y así hasta más de un centenar; con esa valentía que hay que tener para no mirar de frente a quien le ha elegido.
      La única vez que mostró su firmeza este Indíbil fue durante el secuestro de D. Miguel Ángel Blanco, y lo mataron, ¿mereció la pena? Que responda la pretensión de adalid.
      Estas exigencias jamás fueron reconocidas por el Partido Popular.
      Otras heroicidades se llaman Mercado de Valores, Prestige, Yakolev, españoles asesinados por la soldadesca estadounidense, a cuyo jefe, el Presidente que Vds. eligieron fue a aventarle los efluvios de sus “eructos” y un largo y sangriento etcétera; por no hablar de la chiquillada de Perejil, o del enriquecimiento prevaricador de alguna galería de arte. Sólo por decir algo.
      Pero hay más gestos de auténtica valentía aznárica, algunos encolerizarían al mismo D. Francisco y sonrojarían a los trasnochados Ramiros y Onésimos: airear las intimidades de la casa en la vecindad, o lo que es igual, no tener “pantalones y cosas de hombres” (Miguel Hernández) para corregir en su casa lo que miserable aventa en eras foráneas: declaraciones de José María –con perdón- en EE. UU. el año que perdieron las elecciones, desacreditando a su País; y las irracionales “razones de Estado” de estos tribuales, pretendiendo resolver en las puertas de nuestras embajadas –¿a quién les han consultado? Debe ser a los que dijeron “Si” para ir a Irak- lo que no han sabido ni siquiera plantear en nuestro Parlamento.
      Para conseguir su objetivo: atenazar al Parlamento y con el la palabra, recuérdese la sesión del miércoles, día 7-03-2007, los herederos de aquel inquisitorial fanatismo ideológico dejarían morir –otra vez- a D. José Antonio, sólo –y no es poco- por satisfacer las ambiciones que no pudieron alcanzar en la legitimidad de unos comicios.
      Todo ello con el apoyo explícito o el silencio connivente (según convenga) de los Padres de la Iglesia; hijos –quiero creer que sólo apostólicos- de Segura y de Gomá y Tomás.
      Lo triste de todo esto es que hechos como estos, a esta laya, los mueven a risa.



                                                       F. KINTANA RUIZ



               LOS PORTALES (ARUCAS), 5-03-2007







                                                                                                                                                                          



       

sábado, 19 de mayo de 2012

EL PECADO







                                                                EL PECADO


 
      El pecado es una expresión de libertad, pecar es algo así tan hermoso como liberarse de prejuicios, es deshinibirse y actuar con total libertad pensando en la autosatisfacción, es un acto de no sometimiento a voluntades foráneas, es saltarse las normas (las normas están elaboradas e impuestas por “ellos” para que las obedezcamos nosotros) preestablecidas por quienes nos quieren tener sojuzgados bajo amenazas para que les obedezcamos; es tener el coraje de mirar con insolencia a una sociedad puritana y resentida que peca con las luz apagada.
      El pecado es una de las más grandes expresiones de comunicación del ser humano; el pecado compartido, ¡claro!, en sociedad –ni anónima ni limitada- : Sociedad Participativa (S.P.).
      Pecar en solitario, además de tedioso es mezquino, restringe la comunicación y la capacidad participativa mínima imprescindible para cada caso. La excepción confirma la regla. Claro que cuando esa capacidad participativa decae en uno de los intervinientes, es entonces cuando hay que dejar de pecar ahí y encontrar otra motivación para seguir pecando; porque sería entonces cuando el pecar se convierte en un auténtico pecado.
      El pecado en si mismo es divertido, alegre, se jovializan los pecadores, se les desenfada el carácter y se genera envidia en el puritanismo reprimido que sigue pecando con la luz apagada. Se liberan las almas.
      El propósito de la enmienda se aplica para los casos de lesa humanidad, solamente; para los casos en los que la otra humanidad resulte ilesa, nada hay que enmendar, si además de ilesa queda contenta, pues felicidades y a seguir pecando.
      No es dolor de corazón lo que se experimenta, podría ser algo de taquicardia por el ajetreo… Merece la pena.
      El pecado si se repite se perfecciona, es como una rehabilitación que si la suspendemos empeoramos y hay que volver a empezar y ya no es igual… mas, eso sí, hay que ser discretos: no debe ser contado, pues pudiera ser que jamás fuera perdonad.

      La penitencia consiste en repetirlo para perfeccionarlo.
      La mayor variedad proporciona el mayor enriquecimiento.
      Pequemos, pues, y no nos arrepintamos de haber sido felices.

                                                                                                                    F. KINTANA RUIZ     


                                                   LAS PALMAS, 17-04-2008

viernes, 18 de mayo de 2012

EL ÁTRIDA


EL ÁTRIDA



      Estábamos errados (así, sin h, por favor), toda España estaba errada, pues ahora resulta que Zapatero no tiene la culpa –menos mal-, ahora resulta que la culpa la tiene Grecia. El Átrida, el viejo Agamenón es el responsable. ¡Qué cosas tiene la historia!
     Cómo la historia se repite, pues se presentan coincidencias, sin que por ello éste resulte (este éste es el barbado, el principal, el conocido de todos y que será de triste recuerdo para España por haberle robado la tijera a Átropo para “re”cortarnos el hilo de la vida), naturalmente, aguerrido: Agamenón, invadió Troya con el disimulo de restituirle a su hermano la “hembra” que le había quitado un corito asarasado; pues no, la verdadera causa era satisfacer su ambición personal con las riquezas de la bien fortificada Ilión. Para esta prevaricación, aquí empiezan las coincidencias, el Átrida, convenció con presiones a los reyes vecinos y en el súmmun de la desfachatez, otra coincidencia, se ganó con promesas y libaciones (claro que quien libaba era él) el favor de todos los seres maléficos: Erinias, Gorgonas, Grayas y Arpías; así como la protección de algunos dioses con concernidas inmolaciones. También los dioses tienen un precio.
     Después de diez años (¡esto no será una coincidencia!) de ruinas, saqueos, mentiras, etc. (esto sí), aquel, el Átrida, encontró la muerte (esto, espero que no).
     Éste –el barbado- coincide con aquel  en que se fue engañando tras una hembra que gobierna desde la Ilión de Europa, al pazguatismo subalterno que la circunda, aunque ésta es gorda, patosa y adefésica; y en eso no coinciden.
     En lo que sí hay coincidencias inquietantes es en la formación de los equipos protectores que ambos, en su vileza eligieron: mientras aquel se rodeó para sus maquinaciones de los citados seres alardeadores de los peores vicios como si fuesen virtudes; éste se ha rodeado de la incompetencia para ocultar la suya, de la mentira, del robo, de la desvergüenza, para continuar sepultándonos en el hambre.
     Es evidente que el hambre induce al sueño, pues de lo contrario no se explica que este País siga durmiendo…
     Pero son inocentes, ellos no tienen la culpa, roban, mienten, malversan, prevarican, cohechan y además te pegan si protestas…  te pedirán el voto y se lo darás; mas, siguen siendo inocentes porque, como el Átrida, han comprado el perdón, las bendiciones in excelsis, el silencio cobarde, emitidos por las conciencias corrompidas de los dioses de la “Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana”,  representada en España por tipos como el Obispo de Tenerife, el de Alcalá de Henares, el de Córdoba, además; cardenales de la estofa de Cañizares, Rouco; regidos todos por un papa de esta condición. Esto, también, es una amarga coincidencia…
     Los dioses de la vieja Grecia eran cultos y civilizados y en eso no coinciden con estos pitbull hidrofóbicos llenos del odio y del rencor de la cristialina invasora.



                                                                                                                            F. KINTANA RJUIZ          

                                                      LAS PALMAS, 17-05-2012


jueves, 17 de mayo de 2012

AL TIRANO


                                                           Al tirano que cambió
                                              los payasos por soldados,
                                              los circos por cuarteles,
                                              la verdad por la mentira,
                                              el amor por el odïo.
                                              Devuélveme la palabra.

                                              Al tirano que robó
                                              la casa de mis abuelos,
                                              la tierra donde sembraban,
                                              la escuela donde aprendía,
                                              los libros de los estantes.
                                              Devuélveme la palabra.

                                              Al tirano que cambió
                                              poetas por generales,
                                              la ropa por las sotanas,
                                              las escuelas por las cárceles,
                                              el diálogo por las balas,
                                              Devuélveme la palabra.

                                              Al tirano que robó
                                              La candela de las lámparas,
                                              la lumbre de los hogares,
                                              el pan de todas las casas
                                              y de cada cuerpo el alma.
                                              Devuélveme la palabra.

                                              Al tirano que cambió
                                              libertad por alambradas,
                                              la sonrisa por las lágrimas
                                                       y colocó vidrios verdes
                                              en lo alto de las tapias.
                                              Devuélveme la palabra.

                                              Al tirano que robó:
                                              ¡Huye con tu oro y tus medallas!
                                              Un día, cuando estés en tu madriguera,
                                              no podrás ver las estrellas
                                              porque te lo impedirán tus garramas.
                                              Mas,
                                            ¡Devuélveme la palabra!



                                                                                           F. KINTANA RUIZ





martes, 15 de mayo de 2012

POR LA VEGA


          POR LA VEGA


Por la vega,
por la vega iba a lomos
por la vega,
calzaba sombrero blanco
con alzadas botas negras
por la vega;
cuchillo llevaba al cinto
con cabo de quince piezas,
hoja de acero fundido
quemábale la pernera.
Que se apartara le dije,
me dijo: “Esta es mi tierra”.
Aunque vengas por lo tuyo,
vienes de andar en mi hacienda;
porque mi hacienda es mi casa,
me has traído la afrenta
por la vega.
¡Valiente de luna nueva!
Dejó de un salto la yegua,
de un salto tireme a tierra
dejando que mi caballo
entretuviera a su hembra
por la vega.
El cuchillo del cobarde
brilló a la luna llena,
las manos limpias las mías
asieron raudas la muñeca
viniendo el cuchillo a dar
en el pecho del ladrón
que me llenara de afrenta
por la vega.
Murió callado el ladino
entre hipos borbotando
rúbea toda la sangre
por la vega.

                        Octubre, 2005


SETENTA AÑOS DESPUÉS


SETENTA  AÑOS  DESPUÉS





Callemos entre todos el tambor,

ahogad la trompeta y el cornetín,

cerremos los corazones a la salmodia

oscura de los himnos de muerte,

que nunca el rugido del tambor nos marque el paso

ni el bramido fiero del cañón, donde pararnos,

acunemos todos el violín

y que aplaque el arpa la ira de Saúl;

talad todas las cruces del rencor

y plantemos en su lugar

la atezada espiga del trigo y la cebada

para que nos acoja a todos

en la miel dulce y dorada de la palabra;

pongamos en las bocas de los fusiles una flor

y vayamos todos a matar la muerte

de un disparo de vida lleno de amor.





                                                                    F.KINTANARUIZ

YA LO DIJE UNA VEZ


DEL LIBRO “ORACIONES Y BLASFEMIAS”


Ya lo dije una vez
hace ya mucho tiempo:
estoy rodeado de sordos,
de sordos y de muertos
que pasan cada día
por la vida, preguntando,
¡inquiriendo!;
y
yo
aquí, esperando,
esperando y respondiendo,
siempre respondiendo:
me interrogan las miradas,
me interrogan los saludos,
me interrogan los silencios,
y, si me lisonjan,
me escudriñan
para asegurarse de que aún sigo loco
(la locura es el estado inicial del Hombre,
es el origen del poema,
es el estado primigenio y genésico del Universo)
o si, como ellos,
ya estoy cuerdo.
¿  ?,   ¿  ?,   ¿  ?
¿Quién inventó el signo de interrogación?
¿Fue el hombre de púrpura?
¿O fue el hombre de negro?
¿Fue el guardia uniformado con pretensiones de cidieño?
¿O fue el sabelotodo del maestro?
¿Quién lo inventó,
quién lo hizo,
quién hizo ese signo vago,
torcido y tetrapléjico?
¿Lo torturó acaso el jefe del servicio secreto?

Dicen que fue un dios que lo sabía todo
quien le hizo al Hombre la primera pregunta…
no lo entiendo, no lo entiendo;
a los interrogadores ociosos
no los entiendo…


 
                                                                  F. KINTANA RUIZ